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El codillo de cerdo es uno de los platos más tradicionales de origen alemán, que despierta el apetito de muchos de los visitantes del país que buscan saborear esta delicia típica, especialmente en la región de Baviera.
Diversas razones se señalan para justificar por qué la carne de cerdo está tan presente en la cocina germánica.
Entre ellas, la existencia de muchos bosques y pocas áreas de pasto abierto dificultaba la cría de animales más grandes, como el ganado bovino; además, el hecho de que la carne de cerdo sea más tierna la hizo tan popular entre el pueblo de esta región. Otra razón señalada, desde una perspectiva más alineada con el desarrollo sociológico, fue que los pueblos germánicos tradicionales resistieron con cierto éxito la expansión romana, lo que también los llevó a resistir la idea romana de urbanización, agricultura y ganadería.
El precio también desempeña un papel esencial en el liderazgo de la carne de cerdo en el mercado germánico, ya que, al ser significativamente más barata que otras carnes, atrae al consumidor y, por supuesto, es increíblemente sabrosa (¡razón sobre la que no hay dudas!).
Y cuando el tema es la carne de cerdo en Alemania, el famoso codillo de cerdo es el más solicitado. Su característica es la gruesa capa de grasa que envuelve la pieza y que, durante la preparación, deja la carne con un sabor maravilloso y jugoso. Sin embargo, cuando la pieza se prepara frita, se llama Schweinshaxe (en algunos lugares de la América Latina se utiliza el término “à pururuca” para referirse a este modo de preparación).

La diferencia, básicamente, entre ambos es que el primero es asado y el segundo frito.
El término “Eisbein” es más amplio y se refiere a la pieza del codillo de cerdo, y también es el nombre que se le da al plato cuando se cocina hervido. Sin embargo, cuando la pieza se prepara frita, se llama Schweinshaxe (en algunos lugares de la América Latina se utiliza el término “à pururuca” para referirse a este modo de preparación).

En cuanto a los acompañamientos, generalmente se puede elegir entre Kartoffelsalat (ensalada de patata) y Krautsalat (ensalada de repollo). Los platos suelen ser abundantes, ya que los platos tradicionales se caracterizan por servirse en porciones generosas.
En su visita a Alemania, ¡no deje de probar esta delicia local alemana, que se encuentra en restaurantes de todo el país!







