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Múnich se destaca como un destino que agrada a diferentes turistas, ya que la capital de Baviera reserva experiencias sorprendentes que van desde la gastronomía hasta el arte y la arquitectura.
Las iglesias, por ejemplo, desempeñan un papel fundamental en la herencia cultural y religiosa de la ciudad. Cada una de ellas ofrece un viaje en el tiempo, revelando no solo la devoción religiosa, sino también el talento de los artistas y arquitectos responsables de su concepción.
La ciudad preserva iglesias de diferentes períodos y estilos, desde el gótico presente en la Frauenkirche, hasta el barroco como es el caso de la Theatinerkirche. Aquí en este post conocerás más sobre la historia de estos templos religiosos y cómo planificar para aprovechar al máximo cada detalle de este viaje!
La Catedral de Nuestra Señora, o Frauenkirche, es el principal símbolo religioso de Múnich. Esta obra de arte formada por dos torres de casi 100 metros, cubiertas por cúpulas esféricas, pueden ser apreciadas desde diferentes puntos de la ciudad, convirtiéndose en un verdadero hito en la región.

Diseñada por el renombrado arquitecto Jörg von Halsbach en el siglo XV, la Frauenkirche es un magnífico ejemplo de la arquitectura gótica tardía, destacándose por su grandiosidad y elegancia.
No obstante, al igual que muchas otras construcciones históricas en Alemania, la catedral no escapó ilesa de los estragos de la Segunda Guerra Mundial, siendo parcialmente destruida durante el conflicto. Tras décadas de espera, los trabajos de restauración comenzaron en 1994, devolviendo a la iglesia su esplendor original y garantizando su preservación como un patrimonio cultural y religioso de extrema importancia.
El interior de la catedral impresiona con techos abovedados, tiene capacidad para acomodar hasta 20.000 fieles. Uno de los detalles que más llama la atención de los visitantes es la “Huella del Diablo” (en alemán: Tufelstritt).
Según la leyenda, la marca fue dejada por el propio Diablo, cuando tuvo que salir apresuradamente del templo, tras descubrir que había sido engañado por el maestro de obras, ya que había hecho un pacto para que no insertara ventanas en la construcción.
La catedral alberga aún las tumbas de figuras notables de Baviera, como la del emperador Ludwig IV.
Construida en el siglo XVIII por los hermanos Asam (Cosmas Damian Asam y Egid Quirin Asam), la Iglesia Asamkirche está dedicada a San Juan Nepomuceno, mártir checo venerado en Baviera, es una verdadera obra maestra que mezcla rococó y barroco tardío.
Está ubicada en la calle Sendlinger Straße, que se encuentra muy cerca de la famosa Marienplatz, plaza central de Múnich, considerada el corazón de la ciudad desde 1158.

La concepción del templo fue bastante polémica, pues la idea de los hermanos Asam era construir un lugar que representara su trabajo personal en honor a Dios, para ser frecuentado solo por miembros de la familia. Sin embargo, la Iglesia Católica intervino y autorizó la construcción con la condición de que fuera abierta al público.
Gracias a esta decisión, actualmente la iglesia puede ser contemplada por innumerables visitantes. Y, a pesar de ser una de las más pequeñas de Múnich, con solo 22 metros de largo por 8 metros de ancho, llama la atención por la riqueza de detalles en su interior, con diferentes frescos y filigranas rococó. Por lo tanto, ¡vale la pena visitarla!
La Iglesia de San Pedro (St. Peterskirche), también conocida como Alter Peter (Viejo Pedro) data del siglo XII, es el templo religioso más antiguo de Múnich, por lo tanto, es un testimonio vivo de la rica historia y diversidad arquitectónica de la ciudad.
Su estructura mezcla estilos románico, gótico y barroco, lo que hace de este lugar un verdadero tesoro para los amantes del arte, la historia y la arquitectura. Uno de los puntos de la visita es el Altar dorado, donde es posible ver las reliquias de Santa Munditia, cuyo esqueleto está cubierto de joyas y decorado con piedras preciosas.
Además, uno de los atractivos sin duda es la vista panorámica desde la cima de la torre, que proporciona una visión espectacular de Múnich desde varios ángulos, desde la plaza Marienplatz hasta la región de los Alpes de Baviera. Pero para eso es necesario tener aliento y disposición, ya que son más de 300 escalones. Sin embargo, todo este esfuerzo es recompensado por la vista!
La Iglesia de los Teatinos y San Cayetano (Theatinerkirche) fue construida en el siglo XVII por orden del príncipe-elector Ferdinand Maria de Baviera en agradecimiento al nacimiento de su hijo.

Su arquitectura demuestra la influencia del barroco italiano en Baviera, notada principalmente en las cúpulas. El estilo también inspiró la construcción de otras iglesias y edificios en la región.
Su fachada en estilo rococó impresiona a cualquier visitante, convirtiéndose en una invitación para explorar su interior. La visita ofrece la oportunidad de conocer más sobre la familia Wittelsbach y su legado en Baviera, ya que en el lugar están conservadas las tumbas de Maximiliano II (Rey de Baviera de 1848 a 1864) y su esposa María de Prusia, además de otros miembros de la familia.
Además de las iglesias tradicionales, Múnich también reserva joyas escondidas que valen la pena visitar!
Esta iglesia puede pasar desapercibida entre los edificios históricos de Múnich, por lo tanto, es necesario estar atento para no perder la oportunidad de conocer este espacio que impresiona con su arte barroco.
Construida a principios del siglo XVIII, la Bürgersaalkirche, también conocida como Iglesia del Salón de los Ciudadanos, está ubicada cerca de la concurrida Karlsplatz. El espacio encanta a los visitantes con sus impresionantes esculturas sagradas y detalles refinados del arte barroco, el piso interior cuenta aún con un museo religioso.
La iglesia también alberga la tumba del Beato Rupert Mayer, que se hizo conocido como el Apóstol de Múnich, figura importante de la Iglesia Católica que resistió al nazismo.
La Ludwigskirche está ubicada en el corazón universitario, muy cerca de la famosa Altstadt. Esta iglesia universitaria es de estilo neorrománico, cuyo interior es bastante famoso por presentar un sorprendente fresco del Juicio Final, considerado el segundo mayor fresco de altar del mundo.
La obra maestra fue creada por Peter von Cornelius, uno de los principales nombres del movimiento de los nazarenos, grupo de pintores del Romanticismo alemán de principios del siglo XIX.
La St. Michael, también conocida como Iglesia de San Miguel, está dedicada al Arcángel Miguel. Es considerada la mayor iglesia renacentista al norte de los Alpes. Fue construida en el siglo XVI por los jesuitas, desempeñó un papel fundamental en la Contrarreforma, símbolo de la renovación católica en la región.
El interior se destaca por presentar la segunda mayor bóveda de cañón del mundo, con impresionantes 20 metros de altura, solo superada por la de San Pedro del Vaticano, que mide 44 metros.
Además de la riqueza de detalles, en el espacio también es posible visitar las tumbas de monarcas de Baviera, entre ellos, la del Rey Ludwig II, creador del famoso castillo de Neuschwanstein, en Füssen.
Para evitar sorpresas desagradables, es importante prestar atención a algunos consejos antes de visitar las principales iglesias de Múnich:
Mejor horario para visitar: Evita los horarios de misa si el objetivo es el turismo, ya que el acceso puede ser restringido y el ambiente más silencioso y reservado. Los horarios por la mañana suelen ser menos concurridos, sin embargo, la tarde también puede ofrecer otra experiencia debido a la luz natural.
Entrada gratuita x paga: La mayoría de las iglesias son gratuitas, pero algunas cobran una pequeña tarifa para subir a las torres o acceder a áreas exclusivas, como criptas o museos internos. Algunas iglesias presentan los valores en sus sitios web, por lo tanto, verifica con anticipación para evitar sorpresas.
Ropa adecuada: Al tratarse de lugares religiosos, se recomienda usar ropa discreta y evitar prendas muy cortas. En algunos espacios, puede ser necesario cubrir los hombros o usar faldas largas, por ejemplo. Pero hay mantas disponibles en la entrada, si es necesario.
Fotografías: Algunos espacios pueden ser fotografiados siempre que no se use flash. Sin embargo, otros prohíben totalmente el uso de cámaras.
Rutas sugeridas: El paseo puede realizarse por una ruta clásica en el centro histórico. La mejor manera de hacerlo es con guías especializados que podrán presentarte cada detalle histórico de estas bellísimas iglesias alemanas.
Las iglesias de la capital de Baviera y de una de las más bellas ciudades alemanas no son solo lugares de culto, sino íconos que representan la historia, la cultura y la arquitectura. La visita se convierte en una parada obligatoria para quienes desean sumergirse en la riqueza del patrimonio de la ciudad y entender la importancia de la religión en la formación de la identidad bávara.
Estas iglesias ofrecen una visión más íntima de la rica herencia religiosa y arquitectónica de Múnich. Cada una de ellas tiene su propia historia y belleza única, convirtiéndolas en imprescindibles para quienes desean explorar la ciudad más allá de los itinerarios tradicionales.
Para hacer tu experiencia aún más especial, ofrecemos un itinerario personalizado con las iglesias más impresionantes de Múnich y otros atractivos en la región. Para hacer tu experiencia aún más especial, ofrecemos:
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